Como reclamar ante una situación de despido

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Cuando demandamos la improcedencia o bien nulidad de un despido el procedimiento es clarísimo y los pasos a continuar son los siguientes:

Conciliación previa

La reclamación en materia laboral demanda imperativamente por ley un intento de conciliación o bien pacto anterior a asistir a los juzgados. No es precisa la firma o bien representación de un letrado o bien procurador. Este trámite consiste en presentar una reclamación concisa frente a los servicios de conciliación que cada Comunidad Autónoma o bien Provincia ponga a predisposición del ciudadano (consultar en los juzgados de lo social o bien en Servicio de Orientación Jurídica) aduciendo qué demandamos, los datos de la compañía o bien empleador, nuestros datos y las peculiaridades básicas de la relación laboral: salario y antigüedad. Esta reclamación es fundamental puesto que conforme lo que en ella se establezca en términos substanciales no van a poder ser modificados en la vía judicial siguiente, por lo tanto vamos a quedar atados por tal reclamación laboral previa. Por todo ello siempre y en toda circunstancia es útil asesorarse ya antes de presentarla puesto que alguien sin conocimientos jurídicos específicos puede verse perjudicado en el futuro.

Pese a lo descrito en el precedente parágrafo hay determinadas situaciones en un despido que no demandan de conciliación previa y se genera cuando demandamos un despido nulo por transgresión de los derechos esenciales.

Tampoco se precisa de tal trámite si nuestro empleador es una Administración Pública. En este caso hay que interponer una reclamación anterior administrativa que precisa de interponer un escrito ante dicha Administración impugnando el despido en cuestión.

Acto de conciliación

Se trata de un fácil encuentro en las sedes que las CCAA tengan previstas en el que se nos cita en una data y hora determinadas en un despacho, a nosotros y a la compañía o bien empleador, así como funcionarios destinados a facilitar un pacto. Existe la posibilidad de que se llegue a un acuerdo (si hay voluntad, ha habido contactos y negociaciones anteriores etc.) o bien de que no se acuerde nada. Incluso la parte a la que demandamos puede no aparecer puesto que no están obligados. Si se alcanzase un acuerdo los conciliadores se ocuparán de redactarlo y de entregarnos el documento sellado que lo certifica, aun de contar el dinero si se marcha a efectuar un abono en efectivo. Si no se llegara a ningún pacto nos dan una certificación sellada de que se ha intentado y no se ha conseguido o bien de que no ha ido la parte reclamada para poder ir a la vía judicial.

Algunas cuestiones son esenciales en el momento de no cometer fallos en este acto de conciliación:

  • Es obligatorio que como reclamantes vayamos. Si no va la parte reclamada (empresa) no pasa nada, mas si no vamos se nos tiene por renunciados y deberemos regresar a presentar la reclamación pudiendo perder el plazo de veinte días tras el despido. Si deseamos que vaya alguien en nuestro sitio (un consultor, un letrado etc.) debemos efectuar un poder notarial a favor suyo. No vale con una simple autorización. Debemos ir documentados asimismo, como es lógico.
  • El pacto al que podamos llegar en el acto de conciliación es ejecutable frente a los Juzgados de lo Social ¿Qué desea decir esto? Que si con lo que sea alcanzamos un acuerdo y la compañía se compromete a pagarnos dos mil euros (por poner un ejemplo) en término de indemnización por despido a través de transferencia en los próximos quince días y no lo hace podemos asistir con ese pacto sellado a los Juzgados de lo Social y también instar que les fuercen a cumplirlo abonándonos los intereses y las costas que nos haya producido el procedimiento.

Es fundamental indicar que no nos pueda la presión en el momento de llegar a un pacto en este acto de conciliación ¿Por qué afirmamos esto? Porque siempre y en toda circunstancia hay tiempo de llegar a un pacto más tarde, en sede judicial. El procedimiento laboral es uno de los más flexibles que hay y deja llegar a un pacto hasta el instante inmediatamente antes del juicio, por tanto no hay que precipitarse pensando que solo tenemos esa ocasión de conciliar. Hay considerablemente más. La conciliación anterior a la judicial solo se establece para filtrar casos y no colapsar todavía más los juzgados.

Reclamación en la vía judicial

Si no ha habido pacto en la conciliación anterior lo que se hace es interponer una demanda frente al Juzgado de lo Social. De nuevo hay que tener precaución con los plazos puesto que el plazo de veinte días se interrumpe en lo que se gestiona la conciliación y llega el día de la cita mas vuelve a correr tras el intento de conciliación. Tampoco acá es precisa la asistencia de letrado ni procurador mas aconsejamos de forma encarecida que cuenten con un letrado o bien graduado social que les recomiende y asesore. Por lo menos en el momento de realizar la demanda.

Una vez presentada dicha demanda, si el Juzgado estima que está todo en orden y que se ha cumplido el requisito imprescindible de anexar el certificado sellado de que no ha existido pacto en conciliación, se nos acepta a trámite la demanda y se da traslado a la parte demandada a fin de que quede sobre aviso. Del mismo modo se nos cita a juicio en una data específica. Si advirtiese algún defecto en la manera o bien en el contenido nos va a dar cinco días de plazo para remediarlo. La otra parte no tiene la obligación (ni se acostumbra a hacer) de responder a dicha demanda. La única réplica se acostumbra a hacer en el acto del juicio, si hubiese.

Junto con la demanda, a lo largo del procedimiento o bien, aun, el día del juicio podemos llevar las pruebas que deseemos, documentos, testigos, vídeos, fotografías, peritos etc. Si deseamos que citen a un testigo pues no le vamos a “llevar” hay que solicitarlo al Juzgado cuando menos cinco días ya antes del día del juicio por escrito y citando su dirección y datos de contacto. La jurisdicción social es muy flexible y deja aportar pruebas durante todo el proceso no obstante de nuevo les recomendamos la asistencia de un profesional puesto que no solo sabe de qué forma probar los hechos que nos resultan de interés sino en el momento de que nos represente en el acto del juicio es un apoyo fundamental. El profesional en cuestión conoce los formalismos del juicio, la oratoria legal precisa y, por lo general, la ceremonia del acto del juicio que es de máxima importancia para probar lo que deseamos. De igual forma lo más seguro es que la otra parte vaya asistida de un profesional asimismo con lo que la balanza se puede inclinar en su favor si no llevamos letrado.

Hasta el último instante ya antes del juicio el Juzgado procurará que conciliemos que lleguemos a un acuerdo y, en verdad, es muy usual hacerlo. Pierdes una cantidad de dinero al negociar y llegar al pacto mas ganas la indemnización más veloz, de forma más segura y sin el peligro de que el juez dicte sentencia en contra de nosotros. Otra cuestión es que deseemos la readmisión en el puesto, eso es más difícil de negociar mas asimismo se puede procurar.

Si la conciliación no es posible vamos a ir al acto del juicio. El juicio se desarrolla de la próxima manera:

  • Cuestiones anteriores y resumen de los hechos: las cuestiones anteriores son manifestaciones que se hacen ya antes de entrar en el fondo del tema para poner de manifiesto fallos de forma en el procedimiento que pueden suponer la suspensión del mismo o bien el fichero. Si no hay cuestiones anteriores cada parte pasa a resumir los hechos del procedimiento (antigüedad, sueldo del trabajador, data y forma del despido etc.), cada parte va a dar su versión de los hechos.
  • Práctica de la prueba: es la fase en la que se interrogan a las partes, a posibles testigos y se da por reproducida o bien se aporta nueva prueba reportaje. Todo lo que planteemos nuevo hay que citarlo y decir exactamente en qué consiste: quién es el testigo que espera fuera, qué documentación nueva se aporta etc.
  • Conclusiones y valoración de la prueba: es la última fase en la que cada parte valora lo que se ha probado y arguye en favor de su postura pidiendo una sentencia conveniente a su causa.

Tras todo lo descrito el juez dictará sentencia en el plazo de entre una semana y un mes a más tardar. Nos va a llegar por correo certificado o bien a nuestro letrado por los cauces frecuentes. En se nos va a decir si se nos estiman todas y cada una nuestras intenciones, si se estima una parte de exactamente las mismas o bien si se rechazan. Pase lo que pase cabe recurso de suplicación (equivalente a apelación) frente al Tribunal Superior de Justicia de su comunidad autónoma.

Si estiman alguna indemnización el demandado debe ingresarla en un plazo determinado o bien, si no es de esta forma, vamos a poder ejecutarle, esto es, instar al Juzgado a que descubra sus medios patrimoniales para sacar el dinero preciso para nuestro pago. Si la compañía ha quebrado o bien no puede abonar la indemnización el FOGASA (Fondo de Garantía Salarial, un organismo del estado) abonará una parte de exactamente la misma mas hay que pedírselo anexando el auto del Juzgado que afirme que es insolvente y demás documentación del procedimiento. Es un dinero (prácticamente) seguro mas lentísimo puesto que pueden tardar hasta un par de años en responderle y dárselo.

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