Como solicitar el alquiler social, del fondo social de viviendas en 2021

El alquiler social es una ayuda incluida en el Fondo Social de Viviendas al lado de entidades españolas.

Está concebido para que aquellas personas que han perdido su domicilio frecuente debido al impago de préstamo hipotecario o bien por una dación en pago, y que se encuentren en condiciones de vulnerabilidad social, puedan acceder a una residencia.

Se apoya en diferentes bancos y también instituciones financieras como Banco Bilbao Vizcaya Argentaria y La Caixa como caja de ahorros. También, el Ministerio de Economía y Competitividad, Sanidad y Servicios Sociales y también Igualdad.

Entidades vinculadas al Fondo Social de Viviendas

Banco de Sabadell, Banco Santander, Bankia, Bankinter, Bantierra, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, Caixa Bank, Grupo Cajamar, Caja Rural de Granada, Deutsche Bank, ING Direct y Kutxabank son ciertos bancos y cajas que cuentan con alquileres sociales.

Requisitos:

Pérdida de la residencia habitual tras el treinta y uno de diciembre del año 2007 en favor de alguna entidad financiera que participe en el acuerdo entre los Ministerios (Economía, Sanidad o bien Servicio sociales y también Igualdad) y los distintos bancos o bien cajas de ahorro.

Para ello, se debieron dar una serie de causas:
  • Una dación en pago por un préstamo hipotecario.
  • Un procedimiento de ejecución hipotecaria que hubiera acabado con la adjudicación de la residencia, mas sin desalojo.
  • Desalojo por una demanda de ejecución.
  • La unidad familiar no va a poder superar unos ingresos de 3 veces el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples).
  • No tener título de propiedad de residencia alguna.
  • Ser mayor de edad con nacionalidad de España. En caso de no serlo, presenta permiso de vivienda permanente.
  • Encontrarse en alguno de estos supuestos de singular vulnerabilidad:
  • Tener hijos menores
  • Ser una unidad monoparental con 2 más hijos a su cargo
  • Miembro de la unidad familiar con un treinta y tres % o bien más de discapacidad, situación de dependencia o bien enfermedad que le incapacite permanentemente para efectuar una labor laboral.
  • Deudor hipotecario que ha perdido la residencia se halla en desempleo y ha agotado su prestación.
  • Unidad familiar con la que convivan (en exactamente la misma residencia) una o bien más personas deben tener un parentesco de hasta un tercer grado con el titular de la hipoteca con la que se generó el impago o bien con su cónyuge.
  • Unidad familiar con una persona que haya sido víctima de violencia sexista.
  • Personas con situación de dependencia o bien discapacidad para las que la residencia supone un activo para su inclusión social.
  • Mayores de sesenta años.
  • Personas retiradas o bien prejubiladas que hayan asumido a través de un aval las deudas de sus hijos o bien nietos.
  • Otras personas o bien unidades familiares con circunstancias de vulnerabilidad social diferentes de las precedentes, siendo detectadas por la parte de las entidades financieras, los servicios sociales o bien una O.N.G. en la Plataforma del Tercer Sector. Estas circunstancias han de estar correctamente justificadas y debe suponer que la residencia sea un activo imprescindible para el mantenimiento de la inclusión social.

Características de los pisos de alquiler social

  • La renta del alquiler habrá de estar entre los ciento cincuenta y los cuatrocientos € (si bien puede haber casos singulares valorados por las entidades financieras en los que se reduzca el mínimo), siendo el máximo que una unidad familiar va a poder abonar por el alquiler social un treinta % de sus ingresos netos.
  • Se va a deber tener esta residencia como vivienda habitual.
  • Contrato de alquiler social, tendrá una duración inicial de dos años, extensible uno más siempre que se prosigan sosteniendo los requisitos y condiciones precisos para esta clase de alquiler.
  • Existe la posibilidad de que la residencia se transforme en un hogar permanente.

Cómo solicitarlo

Para poder pedir una residencia social deberemos asistir a las entidades citadas previamente y pedirlo.

El tiempo estimado es de seis meses a un año para tener acceso a la residencia social. Una vez que has hecho la petición, los servicios sociales realizan un informe con la necesidad de cada familia. Por lo general, se da prioridad a los casos más críticos.

Las diferentes entidades financieras van a dar una mayor relevancia a las familias que se hallen en un mayor peligro de exclusión social.

Tendrán como criterios de priorización:
  • Concurrencia de los presuntos del acuerdo, cuantos más supuestos, mayor prioridad.
  • El número de miembros de la unidad familiar, cuantos más miembros, mayor prioridad.
  • La cantidad de ingresos netos de la unidad familiar, cuantos menos ingresos, mayor prioridad.

Pisos de urgencia

Los pisos de emergencia, son residencias dirigidas a personas mayores de edad, que hayan perdido su casa por desalojos hipotecarios, daños de propiedad o bien siniestros naturales.  Estos cobijan a las personas hasta seis meses, mientras que logran una vivienda libre en el fondo social.

Para acceder a este beneficio, hay que consignar una petición y aval que confirme la emergencia.

Enlaces de interés

Deja un comentario