El dramático impacto para los menores, de la casi extinta ayuda por hijo a cargo

La prestación por hijo a cargo se concedía hasta junio de dos mil veinte a familias con hijos menores o bien hijos con discapacidad inferior al treinta y tres%. Sin embargo, esta ayuda en la actualidad se ha reducido drásticamente y solo se puede pedir en 2 casos:

Las familias con menores de dieciocho años, perjudicados de una discapacidad igual o bien superior al treinta y tres% o bien mayores perjudicados de una discapacidad igual o bien superior al sesenta y cinco%. En esos casos, van a poder efectuar peticiones nuevas de la prestación como única salvedad.

Además aquellas familias que recibían esta ayuda, asimismo famosa como los «puntos», la proseguirán sosteniendo. Siempre y cuando se sostengan exactamente las mismas circunstancias y no les concedan el ingreso mínimo vital (IMV).

Esta resolución que afecta a miles y miles de hogares perceptores, está envuelta en polémica desde el instante en que fue famosa.

Su integración con el IMV

La medida tomada por el Gobierno teóricamente no desaparece, en tanto que, como explican desde la administración, pasa a integrarse al IMV.

En un principio, aseveraron que las familias que sostengan los requisitos para el cobro de la prestación por hijo a cargo, pasarían a percibir el Ingreso Mínimo Vital, no obstante, no en todos y cada uno de los casos ha sucedido así.

Desde que el IMV se puso en marcha nos hemos encontrado con que se les ha concedido de oficio el IMV a aquellas familias que cumplían con los requisitos. Y asimismo, con familias que percibían la prestación por hijo a cargo, no cumplían con los requisitos, y han continuado percibiendo los puntos.

El inconveniente llega cuando, familias que ya antes podrían haber pedido y recibido los puntos, ahora no pueden acceder a ninguna de las 2 posibilidades. Una por haber prácticamente desaparecido, y la otra por no cumplir con los requisitos necesarios.

Las entidades sociales critican esta decisión

La opinión respecto a este tema es compartida por la mayor parte de las entidades sociales, asociaciones y ONG.

Por cada hijo, el Estado daba semestralmente una ayuda de entre trescientos cuarenta y uno y quinientos ochenta y ocho euros por hijo. Según el Gobierno, de las ochocientos cincuenta familias que van a recibir la nueva prestación IMV, la mitad tiene pequeños, unas cuatrocientos veinticinco mil. Pero no hay un cálculo sobre el número de pequeños que se favorecerán. En todo caso, las organizaciones de la niñez reclaman resguardar a esa franja de familias.

Se prevé que cerca de un millón de menores no se van a ver favorecidos, debido a que no tienen inconvenientes tan graves de pobreza, mas sí para sus ocasiones de salir de la desigualdad.

En poco tiempo vamos a ver como todas y cada una aquellas familias con hijos en pobreza moderada o bien al filo de la exclusión, al no poder acceder a ninguna de dichas posibilidades, van a ver sus ocasiones mermadas.

La pobreza infantil alcanza al veintinueve% de los pequeños en España. Una cifra que resulta preocupante, aun más si se tiene presente que no refleja el impacto de la pandemia en las familias más frágiles. Por eso, es indispensable intentar asegurar los derechos de todos y cada uno de los menores, y no solo de aquellos que pertenezcan a familias en situación de pobreza extrema.

Las ONG y diferentes entidades sociales han propuesto diferentes medidas para mitigar esta situación. Como, por poner un ejemplo, reorientar la casi  desaparecida prestación a fin de que se destine a la crianza a los hijos. O bien que estas familias puedan adquirir comestibles por medio de una «tarjeta monedero» con la que podrían adquirir en tiendas directamente.

Las inminentes consecuencias

La organización sin ánimo de lucro “Save The Children” estima que, si no se toman las medidas convenientes, la pobreza puede llegar a lograr al treinta y tres% de los pequeños a fines de este año y resalta que van a ser los hogares con menores a cargo los que más padezcan los efectos de la crisis económica.

Por ejemplo, la organización ha calculado que el peligro de pobreza de las familias monoparentales, en su mayor parte encabezadas por una mujer, aumentará del cuarenta y uno con uno% hasta el cuarenta y ocho% por culpa de la covid-19.

No podemos olvidar que la prestación por hijo a cargo suponía la única ayuda estatal que existía particularmente contra la pobreza infantil.

España está en la minoría de once países de la Unión Europea (teniendo presente los veintiocho, con Reino Unido) que no tiene una prestación por hijo universal, para todas y cada una de las familias con pequeños. Y si bien fuera limitadísima y también deficiente, aportaba un pequeño empujón a la economía de las familias más frágiles.

Si bien la integración de la ayuda en el ingreso mínimo vital tiene cierto sentido. La desaparición de «los puntos» habría de ser progresiva y a la par con la evolución del IMV. El como todavía está lejísimos de cubrir a toda la población potencialmente adjudicataria.

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