El Gobierno se ha comprometido a garantizar el poder adquisitivo de las pensiones a partir del 2021

El Gobierno se ha comprometido a asegurar el poder adquisitivo de las pensiones desde el dos mil veintiuno y plantea valorizar exactamente las mismas a través de un «marco estable». Lo que pasaría por ligarlas al IPC. Así lo ha explicado este miércoles el ministerio de Inclusión y Seguridad Social, José Luís Escrivá, en la comisión de seguimiento del Pacto de Toledo. El ministro ha afirmado que el presente sistema de pensiones «está, de hecho, en equilibrio», si solamente se computa los gastos de posibilidades contributivas. Y ha cargado contra los mensajes alarmistas que auguran la errada de este sistema público de protección social.

Las claves que se plantean para hacer este plan se podrían dividir en 2.

Por un lado, el ministro ha insistido este lunes en “Al rojo vivo” (la Sexta) en la necesidad de ofrecer, en un medio plazo, incentivos para alargar la vida laboral alén de la edad legal de jubilación, y ha subrayado que no comparte el diagnóstico de la ministra de Trabajo Yolanda Díaz de que esto entorpecería la integración de jóvenes al mercado laboral.

Escrivá, en declaraciones a La Sexta, respondía de este modo siendo preguntado por la opinión de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien ha señalado en TVE que estimular la vida laboral tras la edad legal de retiro «no es el camino correcto» pues entorpecería el rejuvenecimiento del mercado de trabajo español, «profundamente envejecido».

El ministro ha señalado que en España «se estimula poco» continuar trabajando superada la edad legal de jubilación, teniendo presente que solo existen en torno a un dos% o bien un tres% de incentivos, frente al seis% o bien el siete% de media de los países del ambiente.

Escrivá ha explicado además de esto que España tiene un sistema de jubilaciones adelantadas «voluntarias» mal diseñado, puesto que los trabajadores con rentas altas, que son los que más se jubilan de forma temprana, apenas padecen una penalización del dos% por de año en año que adelantan su retiro, al tiempo que los que tienen sueldos y bases reguladoras más bajas se ven penalizados con un ocho%. «Es un modelo recesivo y como corresponde a un Gobierno progresista” con lo que busca corregirlo.

Por otro lado, Escrivá aboga por la separación de las fuentes de gasto, en tanto que el presente déficit de la Seguridad Social, que este dos mil veinte alcanzará el dos% del Producto Interior Bruto aumentado por el gasto extra de las políticas contra la Covid-diecinueve, es sustentable si se ordenan las fuentes de gasto. Este dos mil veinte el Estado va a deber trasferir a la Seguridad Social un total de catorce y quinientos millones para financiar la exoneración de cuotas para las compañías en ERTE, las incapacidades temporales de trabajadores perjudicados por la Covid-diecinueve, el cese singular de actividad para autónomos o bien el nuevo ingreso mínimo vital.

Sobre la fiscalidad de los planes de pensiones, Escrivá ha reiterado que está mal desarrollada y que su modificación no es una propuesta del Ministerio, sino es parte de las recomendaciones que está finalizando la Comisión del Pacto de Toledo.

Escrivá asimismo ha explicado a lo largo de su comparecencia que su departamento estudia la implementación de una política de incentivos para los planes de pensiones colectivos en las empresas. Lo que técnicamente se conocen como planes de empleo. Estos consisten en aportaciones pactadas, frecuentemente en la negociación colectiva, de las compañías a planes privados o bien públicos de jubilación de sus trabajadores en plantilla. El ministro defiende la mayor rentabilidad que consigue hoy día este género de planes y ha cargado fuertemente contra los presentes retornos de los planes de pensiones privados.

Deja un comentario