El Trabajo Social en el ámbito de la Intervención

Todas las personas tenemos recursos, habilidades y capacidades para superar y encarar los desafíos y situaciones negativas que nos suceden o bien en las que caemos, no obstante, a veces precisamos un impulso externo y un acompañamiento. Los Trabajadores Sociales somos compañeros de camino en estas situaciones problemáticas. Nuestra intervención se centra en informar, orientar y acompañar en la toma de resoluciones y acciones de las personas con el propósito de fomentar su calidad de vida, desarrollo personal y autonomía. Estos aspectos contribuyen a crear sociedades más justas.
 

El Trabajo Social en el ámbito de la Intervención mayo 14, 2021 Recursos Técnicos, Trabajo Social Intervencion, Recursos Técnicos, Trabajo Social
Imagen de Ken Teegardin

 
El aspecto esencial del Trabajo social es la intervención profesional entendida no solo como acción, sino más bien como conocimiento y capacidad de aplicarlo de forma práctica. Siguiendo a Rosa María Cifuentes Gil (dos mil ocho):  no se limita al hacer; implica asimismo el saber y el savoir faire.

La clave de toda intervención así sea directa o bien indirecta, es la correspondencia con la persona o bien conjunto. En esta relación que se establece entre el trabajador social y la persona, el profesional debe valerse de una serie de cualidades como la inventiva, congruencia, flexibilidad, paciencia y rigor metodológico. El objetivo de esa relación creada es generar procesos de cambio donde aparte del Trabajador Social intervienen otros agentes (familia, comunidad y otros profesionales). Esto debe dotarse de una estructura que le de valía profesional.

Las pautas de la intervención son lógicas y congruentes, se efectuarán de exactamente la misma forma en todos y cada uno de los casos:

 

  1. Conocer la situación problema. Evaluar la demanda del usuario y asimismo las necesidades no verbalizadas.
  2. Este análisis inicial nos conduce al diagnóstico social. No obstante es esencial apuntar que la recogida de datos se efectúa a lo largo de todo el proceso de intervención.
  3. Planteamos entonces un plan de intervención donde indicaremos objetivos generales y concretos que sean medibles dejando de esta manera la evaluación siguiente. Es esencial comenzar el trabajo sobre la demanda sentida en tanto que es la manera más fácil de producir una relación conveniente que nos deje después trabajar sobre las necesidades existentes no percibidas o bien no verbalizadas por la persona.
  4. Iniciaremos la puesta en marcha donde nos vamos a apoyar en otros profesionales y recursos.
  5. Realizaremos una evaluación que nos deje una reconducción del Plan de Intervención o bien un cierre conveniente.

Es esencial comprender que este proceso de intervención no es lineal, es circular y no es estático, puede ser reconsiderado en cualquiera de sus puntos si la evaluación prueba dicho requerimiento.

La Intervención en Trabajo Social viene marcada por la necesidad de dotarla de una estructura estable y un rigor científico que deje a los profesionales una racionalidad en las acciones desarrolladas. Esto se debe a la particularidad de la propia intervención pues no hay 2 casos iguales. Es preciso individuar el proceso, amoldarlo y flexibilizarlo mas con la estabilidad que da el procedimiento.

Requisitos precisos para desarrollar una conveniente intervención:

 

  • La utilización de una metodología y unas herramientas de intervención van a facilitar el desarrollo de las pautas de intervención arriba mentadas. La historia social es el eje de toda intervención, asimismo tenemos la ficha social y los informes sociales. Todos nos asisten a organizar y sistematizar de forma conveniente la intervención.
  • El aspecto principal para toda intervención así sea esta individual, grupal o bien comunitaria es lograr que la relación interpersonal se establezca de forma adecuada, donde profesional y usuario/s interaccionan con el ambiente mas eludiendo la dependencia y promoviendo la proporcionalidad de los papeles.
  • Intervenimos desde una situación teórica, un modelo de intervención que sosten la relación interpersonal y orienta la acción: humanista, sistémico, centrado en la labor, administración de casos, etc.
  • La relación interpersonal se fundamenta en la empatía, la calidez, la confianza y la escucha participativa, todas y cada una marcadas por el profesional.
  • El éxito de la relación, entendida como el logro de perseverancia y compromiso mutuos se fundamenta en la conveniente comunicación y en el pacto. Siempre debe existir un acuerdo marcado entre el usuario/s y el profesional. Esto da estabilidad, rigor profesional y al tiempo es un motivador pues el usuario conoce la meta y puede valorarla.

Si hemos conseguido integrar nuestra visión teorética con la práctica, detectado atinadamente las necesidades, marcado los objetivos, alcanzado un relación conveniente con la/s persona/s, superado las etapas de recaída y abandono y reelaborado los objetivos: Estaremos en predisposición de cerrar la intervención con la satisfacción de ser el sherpa que acompaña a la persona hasta su meta.

 

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