La adopción

Siguiendo con las medidas de protección de menores en situación de desamparo, ya habiendo hablado previamente del acogimiento familiar y el residencial, hoy hablaremos sobre la adopción.

La palabra adoptar procede del latín y significa “desear a”. Así, la adopción puede ser definida como la medida de protección jurídica por el que se crea un vínculo de filiación terminante entre personas que, por naturaleza, no la tienen. Son muchas las familias que, por diferentes motivos como puede ser la imposibilidad de concebir hijos de forma natural, por el hecho de formar una pareja homosexual o bien, sencillamente, por propia voluntad; deciden tener hijos a través de la vinculación adoptiva.

No obstante, es fundamental que, antes de tomar la resolución de adoptar, se tenga presente que la adopción no debe ni puede ser la solución ególatra a la falta de los progenitores por la imposibilidad de tener hijos, ni puede ser concebida como una forma altruista de asistir al menor. Las personas que decidan adoptar deben hacerlo siendo conscientes de que van a formar una familia de por vida y que, como puede acontecer en los procesos biológicos, el proceso de adopción puede ser larguísimo y lleno de trámites burocráticos. Así se calcula que el tiempo de duración del proceso puede ir desde treinta meses en países sudamericanos hasta los ocho años en adopciones nacionales.

¿Quién puede ser adoptante?

Los requisitos para adoptar a un menor, que van a ser valorados en el llamado certificado de idoneidad, siguiente a un proceso de valoración psicosocial; son:

  • Tener veinticinco años cumplidos. En en el caso de que la adopción se genere por una pareja va a bastar con que uno de los 2 tenga dicha edad.

  • Tener catorce años más que el adoptado.

  • Existencia de motivación.

  • Disponer de la suficiente capacidad cariñosa.

  • Ausencia de enfermedades y/o discapacidades que puedan impedir ejercer una conveniente parentalidad.

  • Estabilidad familiar y madurez sensible suficiente.

  • Aceptación del acogimiento familiar preadoptivo o bien la adopción por la parte del resto de las personas que convivan con ellos.

  • Capacidad de aceptación de la custodia personal del menor y de sus singulares necesidades, en su caso.

  • Habilidades personales para abordar las situaciones nuevas que se puedan generar a consecuencia de la relación con el menor.

  • Apoyo social que puedan percibir por la parte de la familia extensa o bien otros.

  • Disponibilidad de tiempo para la educación y cuidado del menor, ponderándose su actitud positiva y flexible.

  • Actitud positiva y disponibilidad para el seguimiento y orientación en el proceso de integración del menor y la familia.

  • La predisposición de medios de vida estables y suficientes.

  • Condiciones convenientes de habitabilidad de la residencia y también infraestructura del hábitat.

  • Nivel de integración social de la familia.

  • Capacidad de aceptación de diferencias étnicas, culturales y sociales de los menores.

  • Capacidad para descubrir al menor la condición de adoptado y apoyar la busca de sus orígenes.

Dentro de la valoración de pertinencia y del proceso de asignación, los principios de actuación serán:
  • Primacía del interés y necesidades del menor sobre la de los demandantes.

  • Objetividad y trasparencia en los procesos de valoración psicosocial.

  • Exclusión de márgenes de discrecionalidad en los procesos de valoración.

  • Promoción de las condiciones precisas para la agilización de los procesos.

Adopción nacional en frente de adopción internacional

Se fomentará la adopción de los menores españoles pudiendo, anteriormente, formalizar un acogimiento preadoptivo en los casos en los que se considere preciso un periodo de adaptación del menor con la familia, sin que dicho acogimiento supere el año. Para ello, la permanencia o bien reintegración del menor con su familia ha de ser imposible de forma terminante y ser la adopción la medida más conveniente para atender a sus necesidades.

Para la adopción de menores residentes en otros países, se actuará de conformidad con lo establecido en el Convenio relativo a la protección del niño y a la cooperación en materia de Adopción Internacional (La Haya, 1993), como a los requisitos que cada uno de ellos de los países establezcan para la adopción de sus nacionales. Los países en los que de forma tradicional más adopciones internacionales se efectúan son Rusia, China, Ucrania, Etiopía, Vietnam y Colombia; aunque, de un tiempo acá imponen más trabas para la adopción con lo que el número de adopciones ha descendido.

Creo que todos observamos, e inclusive nos preguntamos, de qué manera posiblemente la cantidad de adopciones internacionales supere a la de nacionales cuando hay muchos menores internos en centros de acogida que podrían ser adoptados. Si bien, solo en torno al diez% de estos menores pueden ser objeto de adopción, puesto que para esto ningún familiar puede ostentar su patria potestad. Además, la preferencia de los demandantes de adoptar a un tomar hace que el número de tomas adoptables sea escaso respecto a la demanda. Esto hace que muchos de ellos, por no ser tomas, pasen un buen tiempo en centros de acogida aguardando a ser adoptados, de manera que aun ciertos llegan a cumplir la mayor parte de edad. Otro de los motivos, es la posibilidad de que el menor pueda sostener contacto con su familia de origen, lo que para muchas familias adoptantes puede suponer un inconveniente. También influye el hecho de que el proceso sea tan largo, pudiendo llegar a perdurar hasta nueve años (con diferencias entre comunidades), de manera que los adoptantes se inclinan más por la opción más veloz.

Por tanto, y desde mi opinión, debemos hacer una enorme tarea de promoción de la adopción nacional con el objetivo de que todos esos pequeños susceptibles de ser adoptados puedan ejercer su derecho a vivir con una familia; sin olvidarnos, lógicamente, de la relevancia que para muchas familias de otros países tiene la adopción internacional.

Información por comunidades

Serán las Comunidades Autónomas quienes acepten las competencias para la valoración de pertinencia y la asignación de los menores. Por ello, al final, se anexa la información que cada Comunidad Autónoma facilita a todas y cada una aquellas personas que deseen efectuar una adopción.

Es preciso tomar en consideración que la información que cada Comunidad Autónoma ofrece se refiere a la adopción Nacional, de manera que para preguntar los requisitos y medidas de cada uno de ellos de los países internacionales en los que se puede adoptar va a ser preciso preguntar sus requisitos y procesos particulares; pudiendo solicitar dicha información en agencias y/o asociaciones dedicadas a la adopción internacional.

 

Comunidad Autónoma

Página Web

Andalucía

Adopción en Andalucía

Aragón

Adopción en Aragón

Asturias

Declaración de idoneidad en Asturias

Baleares

Adopción en Islas Baleares

Canarias

Proceso de adopción en las Islas Canarias

Cantabria

Adopción en Cantabria

Castilla y León

Adopción en Castilla y León

Castilla La Mancha

Adopción en Castilla-La Mancha

Cataluña

Adopción en Cataluña

Extremadura

Adopción en Extremadura

Galicia

Adopción en Galicia

La Rioja

Adopción en La Rioja

Madrid

Adopción en Madrid

Murcia

Adopción en Murcia

Navarra

Adopción en Navarra

Valencia

Adopción en Valencia

País Vasco

Adopción en el País Vasco

Deja un comentario