La educación es la herramienta de cambio: El auge de la Andragogía

Que la educación es la herramienta de cambio y desarrollo por excelencia hay poca personas que puedan ponerlo en duda, una sociedad emergente es sinónimo de una fuerte base educativa. Pero cuando se habla de educación son todavía muchos los que piensan únicamente en el sector infantil y adolescente de la población, dejando de lado la educación para adultos. Algunos incluso la conciben como una ocupación inútil y carente de sentido. Por suerte la historia nos habla de todo lo contrario.
 

Andragogia
Isla Rama-cay 2013

 

El auge de la andragogía, como conjunto de técnicas de aprendizaje, enfocado a la enseñanza de personas adultas da muestra de ello. En este ámbito educativo nos encontramos con características diferentes, ya que se trabaja de forma más cercana, la figura del profesor podría ser similar a la de un colega o amigo que está ahí para ayudar o guiar, nunca imponer. Las clases transcurren de forma más participativa, el estudiante interviene constantemente, y suelen ser muy prácticas, se intenta reducir la teoría al mínimo, a lo imprescindible.

Así pues pongámonos prácticos. Queremos mejorar, queremos fortalecer valores, queremos una sociedad sana, sostenible, llena de recursos y posibilidades, compuesta por una población crítica y luchadora, un sistema democrático y participativo, donde escaseen las injusticias y desigualdades. Todo eso queremos, y sabemos que la educación es clave. De modo que diseñamos, programamos y evaluamos nuestro sistema educativo, vamos a poner todos nuestro esfuerzo en perfeccionar este sistema, porque claro ¡nuestros niños y niñas son el futuro!, pero ¿Qué hay del presente? ¿Qué educación recibimos en casa o en la calle?

Educar a la población adulta no es solo alfabetizar, implica, entre otros, la toma de conciencia, el debate y la crítica, el conocer nuestro entorno y como cuidarlo, conocer el origen de nuestras culturas y la convivencia de todas ellas, sobre todo implica un desarrollo personal y psicológico inigualable. Es por esto que la educación para adultos se torna fundamental. Tanto que muchas herramientas y métodos elaborados para ello comienzan ahora a trasladarse al resto del sistema educativo, que se enriquece también de estas corrientes de educación activa, participativa.

Un ejemplo interesante de la fuerza de la andragogía podemos encontrarlo en la lucha por la alfabetización de adultos que desde 1980 viene dándose en Nicaragua, donde han conseguido reducir al 3´56% la analfabetización, mediante los métodos cubanos “yo sí puedo” y “yo sí puedo seguir”, pudiendo cambiar así poco a poco la vida de un país sufridor de guerras y fenómenos medioambientales.

La Asociación AEPCFA “Asociación Popular Carlos Fonseca Amador” es la encargada de mantener viva esta lucha llevando la alfabetización hasta los rincones más duros y aislados del país. Las dos características principales y más valiosas de la labor que llevan a cabo son la comunicación y el respeto, respeto a la cultura y modo de vida de las poblaciones con las que participan, ya que una vez dialogan con la comunidad, despertando conciencias e ilusión, delegan el mando en ellos, para que sean sus líderes y vecinos los que asuman el papel activo, siendo además los monitores y educadores voluntarios los encargados de conformar los llamados “centros de alfabetización” en cada comunidad.

Junto a la alfabetización se pretende transmitir valores como la emponderación femenina, la educación para la salud, la educación sexual y la educación para el medio ambiente.

 

Porque nunca es tarde, “porque sólo el pueblo educa al pueblo”

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