La nueva realidad de los ERTE

Tras la publicación del Real Decreto Ley 30/2020, de 29 de septiembre, publicado en el BOE, en lo que se refiere a las nuevas medidas en defensa del empleo. Y más específicamente en lo concerniente a los ERTE, han surgido gran pluralidad de dudas entre las personas perjudicadas por la pandemia.

Nos hallamos con que un tema tan relevante como este quedó resuelto el último día en el que terminaba el plazo. La inseguridad que esto produce a todos y cada uno de los agentes implicados es absolutamente superflua y también injusta. La situación en la que vivimos se empezó a mediados de marzo y el modo perfecto en el que se está procediendo en el momento de tomar estas medidas solo produce dudas y también inseguridad a todos.

¿Por qué no se toman medidas, como en países de nuestro entrecierro, a medio-largo plazo, en vez de ir examinando cada 3 meses? Lamentablemente se ve venir que vamos a llegar a fines de enero dos mil veintiuno y volveremos al mismo procedimiento que terminamos de padecer.

Medidas adoptadas

Si bien es verdad que hasta el instante se han ido publicando abundantes análisis en los que se desgrana y explican las líneas más esenciales, mas incluso de este modo, semeja que hay supuestos que al aplicarlos a la vida real no quedan totalmente claros.

Hay que partir de la base que no todas y cada una de las compañías y trabajadores perjudicados se hallan en exactamente la misma situación, con lo que aplicar las medidas por igual a cada situación particularmente, puede resultar al comienzo un quebradero de cabeza. Más adelante valoraremos si se hallan todos y cada uno de los ámbitos perjudicados cubiertos por igual, o bien si han resultado unos más favorecidos que otros.

Algunas de las ideas primordiales que debemos tener presentes son las siguientes:

  • Se prorrogan de forma automática todos y cada uno de los ERTE de fuerza mayor actuales hasta treinta y uno enero de dos mil veintiuno. Si una compañía se halla hoy día en ERTE a la fuerza mayor va a ver de forma automática renovado su expediente. Y si no lo está y estima que cumple con los requisitos para acceder a esta clase de ayudas debe presentar una nueva petición, bajo las nuevas condiciones.
  • Se sostienen las condiciones de los «ERTEs por rebrote» y se establecen exenciones aplicables desde el 1 de octubre hasta el treinta y uno de enero de dos mil veintiuno.
  • Se regulan nuevas figuras: ERTEs por óbice y restricción del desarrollo de la actividad. ¿Qué ocurre si desde 1 de octubre de dos mil veinte las autoridades aprueban nuevas medidas de limitación de derechos que afecten a la actividad de una compañía o bien de alguno de sus centros de trabajo? ¿Pueden en un caso así gestionar un nuevo ERTE? Sí, el artículo dos Real Decreto-ley 30/2020, de veintinueve de septiembre, configura 2 posibilidades:
  1. ERTE por óbice.
  2. ERTE por restricción de actividad.
  • Será posible pedir nuevos ERTE de fuerza mayor tanto por óbice como por restricción de actividades en todos y cada uno de los ámbitos, enormemente exonerados en cuotas. Como ya se venía haciendo, será la propia empresa quien va a deber solicitarlo.
  • Se establecen exoneraciones en la cotización para empresas pertenecientes a ámbitos con una elevada tasa de cobertura por expedientes de regulación temporal de empleo y una reducida tasa de restauración de actividad y su cadena de valor, con ERTE prorrogado, sin necesidad de pedir uno nuevo.
  • Se establece una nueva salvaguardia de empleo de seis meses. Así, las compañías no van a poder despedir a los empleados mientras que se hallen en ERTE.
  • Se sostienen las condiciones de los ERTEs por causas ETOP (por causas Económicas, Técnicas, Organizativas o bien de Producción relacionadas con el Covid-diecinueve)  actuales y se establecen especialidades para los que se comiencen desde el treinta de septiembre de dos mil veinte  hasta el treinta y uno de enero de dos mil veintiuno.
  • No se consumirá derecho a paro cuando menos hasta el 1 de enero de 2021.
  • La prestación va a ser del setenta% de la base salarial mientras que dure el ERTE, sin verse reducido al cincuenta% pasados los seis meses.

Es muy posible que por mucho que se resuman las medidas recogidas en el BOE convocado, todavía no podamos aplicarlas a las peculiaridades de cada caso. Nos encaramos a un término previamente ignoto como son los ERTEs, que se hallan en incesante modificación y presentados a los interesados de forma embrollada, por este motivo, se atisba una creciente de necesidad de un servicio de consulta y también información al servicio del ciudadano interesado.

Por todos es sabido que desde el instante en que empezó la pandemia por la COVID-diecinueve, el SEPE y los servicios autonómicos de empleo se hallan sobresaturados. Resulta prácticamente imposible contactar por teléfono para la consulta de dudas. Entonces, ¿Cuál es el sitio de referencia que tienen las compañías y los empleados perjudicados por la pandemia al que pueden asistir para un asesoramiento adecuado?

Tras haber pasado más de siete meses desde el instante en que se generó el confinamiento, ¿no deberían tener solucionado el inconveniente ante la carencia de personal y la necesidad de atención a la ciudadanía desde los servicios de empleo público?

A día de el día de hoy, hallamos a las personas perjudicadas por la COVID desprovistas de un servicio de información y asesoramiento personalizado, lo que produce mayor desconcierto y ansiedad frente a la gran inseguridad que produce una pandemia mundial jamás vivida por nuestra generación.

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