La pobreza sanitaria se dispara en España

En España se está en crisis, es una cosa que los ciudadanos, resignados, han llegado a admitir, no obstante, ¿supone esto una vulnerabilidad sanitaria?

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La contestación resulta afirmativa conforme el último Boletín de Cruz Roja. En este, aparecen diferentes datos que nos predisponen a sobresaltarnos puesto que, mediante una población representativa del estudio, se apunta que el treinta y cinco% ha tenido, y prosigue teniendo, contrariedades económicas para cubrir los gastos relacionados con su salud, esto es, complejidad para abonar las medicinas precisas que la Seguridad Social ya no les cubre y tener que enfrentarse al copago de dichas medicinas. Además, de estos, el quince% no tiene tarjeta sanitaria.

Agravando esta situación se encuentra el hecho de que el peligro de entrar, y continuar, en un campo de pobreza y exclusión social incrementa adversamente el estado de salud, lo que se refleja en la mayor incidencia de enfermedades graves y crónicas. La última encuesta nacional de salud efectuada señala que el dieciseis% de los adultos sufre ciertos trastornos crónicos más frecuentes: dolor de espalda lumbar, hipertensión arterial, artrosis, artritis o bien reumatismo, colesterol elevado y dolor cervical crónico. Se muestra, además de esto, en estos datos la evolución ascendente de los primordiales trastornos crónicos con lo que se presagia que los datos de la próxima encuesta, que de manera previsible va a salir en las próximas semanas, no revelará un incremento en el nivel de salud, del mismo modo que sucede en otros campos sociales.

Ante estas desastrosas noticias, solo nos queda comprobar la ayuda que nos ofrece el Estado si bien tras la reforma sanitaria llevada a cabo con el Real Decreto Ley 16/2012, de medidas urgentes para asegurar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y progresar la calidad y seguridad de sus posibilidades, hallamos miles y miles de historias sobre la negación a la atención sanitaria, sobre todo a personas inmigrantes. Pero, no ataca solamente a este campo desfavorecido sino los efectos llegan a toda la población. Tal es el caso, que pasados un par de años desde su aprobación, podemos todavía localizar de qué forma diferentes mecanismos de derechos humanos europeos y de Naciones Unidas informan al sistema de España sobre las aciagas consecuencias que supone para los colectivos más enclenques estas políticas sanitarias.

 

Fuentes:

Cruz Roja

Médicos del Mundo

 

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