Percibo o he percibido un ERTE ¿tengo que hacer la declaración?

Aquellas personas trabajadoras que se hayan visto perjudicadas por un expediente de regulación de empleo temporal (ERTE) debido a la crisis por el coronavirus. Deberán tomar en consideración las consecuencias que esta situación puede tener en su próxima declaración de la Renta del ejercicio dos mil veinte.

Sea como sea la modalidad de ERTE a la que se haya estado acogido (reducción de jornada y/o suspensión de empleo), la prestación percibida por el ERTE tiene la consideración de rendimientos del trabajo.

A partir de dejar claro este término, vamos a desarrollar los puntos esenciales.

Obligación de hacer la declaración de la renta

La prestación recibida por el SEPE figurará tal y como si fuera un pagador más. Con lo que, el trabajador perjudicado por un ERTE a lo largo de la crisis del coronavirus va a haber tenido 2 pagadores: su empresa y el propio SEPE.

La Agencia Tributaria, conforme la normativa en vigor, establece que el impositor que tiene dos o bien más pagadores debe presentar su declaración si sus rendimientos del trabajo superan los catorce euros y la cantidad pagada por el segundo pagador (y consecutivos) supera los mil quinientos euros.

Si la cantidad pagada por el segundo pagador (y consecutivos) no superasen los mil quinientos euros y la suma total de ingresos se sostiene bajo los veintidos euros, entonces no se va a estar obligado a presentar la declaración.

Qué retención tendrá

El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) notifica que la retención va a ser mínima o bien aun inexistente: «Por la propia activa del abono de posibilidades en periodos de suspensión de relaciones laborales por procedimiento de regulación de empleo, es poco probable la retención a cuenta en término de IRPF. Dado que los importes previstos de prestación no alcanzan el mínimo obligatorio demandado por las reglas tributarias para la aplicación de retención».

¿A abonar o bien a devolver?

Probablemente, tras efectuar el ejercicio de la renta dos mil veinte, este nos salga a abonar. En el en el caso de que salga a devolver, la cantidad va a ser bastante inferior que otros años. Esto va a venir determinado por las retenciones que nos hagan a lo largo del año.

Las retenciones de IRPF son un dinero que adelantamos a Hacienda a cargo de lo que nos va a tocar abonar en la renta, o sea, que, si a lo largo del año te han retenido de más, Hacienda te va a devolver ese dinero. Si, al contrario, las retenciones han sido menores a las que debían, nos va a tocar abonar.

El inconveniente viene cuando no se aplica esta retención del IRPF, como sucede en el cobro de la prestación de los ERTE, como se ha explicado previamente. Por lo que al no retenernos nada, esta cantidad deberá ser abonada en el momento de presentar la declaración de la renta.

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