Proyecto Hombre

Método

Proyecto Hombre cuenta desde su origen con un procedimiento propio, que se ha mantenido invariable durante su historia.

Este procedimiento consiste en identificar el inconveniente existencial que induce a la persona a la adicción y trabajarlo desde un marco terapéutico-educativo, para conseguir que recupere su autonomía, su sentido de la responsabilidad y su capacidad para tomar resoluciones y ser de nuevo un miembro activo de la sociedad.

Si algo define la esencia de Proyecto Hombre, es que se cree en la persona, en su capacidad de mudar y superar las adicciones que le han impedido desarrollarse de forma plena. Considera que la adicción es el síntoma de un inconveniente que radica en la persona. Este planteamiento, inspirado en la filosofía humanista, pone a la persona y no a la adicción en el centro de todo el proceso.

Para Proyecto Hombre es fundamental la involucración y el apoyo de la familia en todo el proceso terapéutico-educativo, de ahí que trabajan con ella y en ciertos casos con el ambiente social más próximo (amigos, colegas etc…).

Programas

En Proyecto Hombre se ayuda a desamparar las adicciones con programas diferentes, tanto de carácter ambulatorio, como residencial. La evaluación sobre la situación de cada persona, va a ser determinante para decidir la participación en un género de programa o bien otro. Así, la historia de cada persona, substancia y género de consumo, nivel de estructuración personal y social, el apoyo familiar, la situación laboral etc., son variables definitivas en el momento de plantear un tratamiento que resulte conveniente.

En todos y cada uno de los casos, son programas con equipos multidisciplinares, basados en la filosofía humanista, de metodología sintética y terapia centrada en la persona.

Con estas premisas, los programas de Proyecto Hombre son los siguientes: 

Programa base

Para usuarios de opiáceos y policonsumidores existe el Programa base, frecuentemente usado para la restauración de las personas con inconvenientes de opiáceos, mas abierto a perfiles de consumo de otras substancias con determinadas peculiaridades de desestructuración familiar y social. Este programa está basado en el procedimiento de comunidades terapéuticas.

  1. Consta de una Primera etapa en Centro de Tratamiento Ambulatorio, con acompañamiento familiar o bien otro género de manejo de contingencias, con objetivos muy centrados en control de la abstinencia, reglas, límites y responsabilidades (horario, sueño, higiene, nutrición, control de la medicación etc.).
  2. Una Segunda etapa en Comunidad Terapéutica, en régimen residencial, donde se efectúa el abordaje cariñoso y cognitivo de los motivos y consecuencias de la adicción.
  3. Una Ultima etapa de reinserción sociolaboral, cuyo objetivo esencial es la autonomía personal y social del usuario a todos y cada uno de los niveles, a través de la preparación de un proyecto personal de vida con planes de acción en las áreas familiar, social, ocio, salud, pare etc. En esta fase se efectúa un adiestramiento en prevención de recaídas

Es un programa de alta demanda, tanto en objetivos como en metodología, en tanto que para lograr el alta terapéutica hay que llenar satisfactoriamente las 3 fases. Además, es preciso tener algún género de estructura social (incluyendo el apoyo familiar), para sostener los objetivos en un largo plazo en el tiempo.

Con el tiempo, Proyecto Hombre advirtió la necesidad de amoldar esta metodología para perfiles concretos que encajaban peor en estas estructuras:

Tras el incremento de personas adeptas a la coca aparecieron los Programas de apoyo para usuarios de psicoestimulantes. Son programas para personas con inconvenientes de consumo que no demandan un aislamiento de su estructura social , sino más bien un apoyo terapéutico concreto (toma de resoluciones, resolución de inconvenientes, control de la ansiedad, habilidades sensibles y prevención de recaídas). Esencialmente, es un programa ambulatorio de medio abierto y activa grupal+individual, con un enorme componente de adiestramiento en manejo de contingencias para las familias de los perjudicados.

El consumo de alcohol, cannabis y otras substancias por la parte de jóvenes menores de veinte años provocó la aparición del Programa joven. Es un tratamiento concreto para menores, consistente sobre todo en un programa de prevención indicada para jóvenes y adolescentes que presentan una conducta problemática vinculada al consumo de substancias que precisan de una intervención educativo-terapéutica. Suele tener un componente de adiestramiento familiar en habilidades de comunicación y resolución de inconvenientes fundamental.

Programas concretos para personas con inconvenientes de dependencia alcohólica: 

Pretende cubrir los objetivos del programa base, alterando la metodología y adaptándola al perfil concreto de usuarios de alcohol.

Programas para adicciones sin sustancia:

Especialmente ludopatias y otras adicciones comportamentales (chats, teléfonos móviles, compras compulsivas…).Trabaja con una metodología abierta de intervención, sosteniendo la filosofía centrada en la persona y un abordaje multidisciplinar.

Adaptaciones para nosología dual:

Siguiendo la filosofía de programa educativo-terapéutico, se trata de ajustes concretos para personas con doble diagnóstico (trastorno adictivo+trastorno mental diagnosticado) que precisan una serie de intervenciones particulares (evaluación, seguimiento, trabajo multidisciplinar…).

Programas de motivación intrapenitenciarios y comunidad terapéutica intrapenitenciaria:

Desde sus orígenes, Proyecto Hombre ha tenido un compromiso de intervención en el medio penitenciario, debido al preocupante porcentaje de personas en cumplimiento judicial que presentan inconvenientes de drogodependencias. Esta intervención se materializa en programas de motivación y acompañamiento en cárcel (en ciertos centros penitenciarios ofrecemos metodología de Comunidad Terapéutica) para su siguiente empoderamiento y seguimiento extrapenitenciario, con singular hincapié en la reinserción sociolaboral.

El fin de estas intervenciones es el de cumplir medidas al unísono que se efectúa un proceso de rehabilitación, para solventar el inconveniente de drogodependencia y eludir el reingreso en cárcel tras el cumplimento. Estos programas se proponen desde la confianza en el cambio personal que toda persona puede efectuar si se le dan los medios y la ocasión para hacerlo.

Apoyo para familias

Transversal a todos y cada uno de los programas de Proyecto Hombre. Es una de las señas y distinción del programa educativo-terapéutico. En muchos centros se ofrecen programas concretos para familiares de perjudicados, tanto para otorgar información sobre drogas para efectuar apoyo terapéutico para familiares.

Teléfono de contacto de Proyecto Hombre: novecientos dos ochenta y ocho cincuenta y cinco 55

 

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