¿Que hacer ante el silencio administrativo de mi solicitud del Ingreso Mínimo Vital?

A partir del próximo quince de septiembre comenzase a vencer el plazo de tres meses que dispone la Seguridad Social, para la resolución de las solicitudes del ingreso mínimo vital de muchos demandantes, ya antes de determinar como rechazada una petición por silencio administrativo.

Ya que desde exactamente el mismo BOE que publico el Estado en relación a esta ayuda, determina que cuando se genera el silencio administrativo, se considera rechazada esta ayuda. Ayuda que el gobierno propongo de urgencia y que debido a la crisis sanitaria y al cierre de oficinas, entre otros muchos factores, no se están resolviendo las peticiones como deberían.

Según los datos que aportan los sindicatos, de las más de 700.000 peticiones, solo se han resuelto treinta y dos y seiscientos veintinueve, de las que cuatro mil ciento cuarenta y ocho han sido de forma positiva (un 0,5%). Aparte de las setenta y cinco que se reconocieron de oficio a aquellas familias que recibían la prestación por hijo a cargo, no parece que se haya hecho efectivo el cobro a ninguna más a data de veintiuno de agosto.

Por lo que en vista de esta previsión, durante las próximas semanas muchas peticiones quedasen rechazadas por silencio administrativo, si el gobierno no toma las bridas de esta prestación y le da alguna solución, como ampliar el plazo para solucionar las peticiones pendientes a puntito de cumplir el plazo.

Como aseguraba  el ministro Escrivá recientemente: «Ninguna familia se va a quedar sin renta básica por el retraso administrativo«.

Pero estas palabras van a caer en saco roto si no imponen una moratoria o bien amplían el plazo de resolución y pero incluso teniendo presente que ni con la contratación de la empresa Tragsatec, han podido agilizar la contestación a los expedientes.

Y ni incluso buscando el amparo en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, con la notificación masiva de correos electrónicos presuntamente erróneos, no semeja que este plazo se vaya a ampliar.

¿Qué es el silencio administrativo?

El silencio administrativo podría ser definido como una “ficción jurídica” creada con el objetivo de resguardar a los particulares en frente de una Administración poco ágil.

Pero esto puede explicarse de forma pero sencilla: frente a los incesantes incumplimientos por la parte de las Administraciones Públicas de su obligación de contestar a las peticiones de los particulares, fue preciso arbitrar un mecanismo que dejara a los ciudadanos reaccionar en frente de ese silencio de los entes públicos.

Así, aparece en nuestro ordenamiento jurídico la figura del silencio administrativo negativo, pensada como un instrumento para abrir la vía jurisdiccional y eludir al ciudadano de tener que aguardar eternamente a que la Administración decidiese cumplir con sus funciones.

Este silencio puede representar la aprobación o bien denegación de nuestro tramite, siempre y en toda circunstancia en dependencia de lo que la administración establezca para cada caso. En el caso del IMV quiere decir que la petición queda desestimada.

Ya ha vencido el plazo de mi petición ¿Ahora que debo hacer?

En primer lugar: y ya antes de iniciar ningún proceso de reclamación hemos de estar seguros de que ha vencido el plazo de nuestra petición. El plazo es de seis meses naturales, una vez presentada la petición. Por lo que la data que debemos tener en consideración es la del día que mandamos la petición Online o bien la presentamos presencialmente.

En segundo lugar: pediremos cita previa a la Seguridad Social para interponer un recurso a la alzada.

En tercer lugar: seria bien interesante que efectuarais una queja telematicamente a la Seguridad Social, debido a la dejadez de exactamente la misma por la que ha tolerado que este silencio administrativo se genere. Exponiendo que ignoráis que ha motivado este silencio si en un inicio todo estaba adecuado por vuestra parte, en este texto habéis de ser clarísimos y breves.

Una vez recibido el formulario, la Unidad Responsable pertinente va a deber informar al ciudadano en el plazo de veinte días hábiles. El trascurso de tal plazo se va a poder suspender en caso de que deba requerirse al interesado a fin de que, en un plazo de diez días hábiles, formule las aclaraciones precisas para la adecuada tramitación de la sugerencia o bien protesta.

Si pasado el plazo no se hubiese conseguido ninguna respuesta, el interesado se podrá dirigir a la Inspección General de Servicios del Organismo donde presentó la sugerencia o bien queja, a fin de conocer los motivos que han producido la carencia de contestación y a fin de que dicha Inspección plantee, en su caso, a los órganos eficientes la adopción de las medidas oportunas.

Pero debéis tener en consideración que las protestas elaboradas no van a tener en ningún caso la calificación de recurso administrativo ni su interposición paralizará los plazos establecidos en la normativa en vigor.

En cuarto lugar: asistir a la cita anterior con la Seguridad Social y también interponer un recurso a la alzada, para empezar el proceso de reclamación. Podéis acceder a este documento para conocerlo o prepararlo desde aquí, en la Seguridad Social asimismo os asesoraran sobre como efectuar este recurso a la alzada y lo que debéis exponer.

Como demandantes dispondréis de un mes para rellenar el formulario del recurso a la alzada y hacerlo llegar al lado de las pruebas que acrediten que la administración se ha equivocado en algo, a la oficina de la Seguridad Social. El envío del recurso a la alzada no suspende la ejecución del acto impugnado.

Tras la presentación del recurso, la Administración tiene un plazo de tres meses para resolverlo y avisar su resolución al interesado. Pasado este plazo sin haber conseguido contestación, se comprenderá que la Administración se ha amparado en el silencio administrativo y no va a haber solución posible fuera de la vía judicial.

Pese a la posibilidad de que nuestra reclamación caiga en un bucle administrativo, este proceso es preciso ya antes de ir a la vía judicial, si de esta forma lo considerásemos. Y al no conocer la causa de denegación en el caso de regresar a pedirlo, podríamos caer en exactamente los mismos fallos y no ser siendo conscientes de la posibilidad de incumplimiento de algún requisito de esta ayuda.

En quinto lugar: como sugerencia, una vez precripto este plazo y también comenzado el proceso de reclamación, seria interesante efectuar una nueva petición, siendo complicado que incurriese en duplicidad al estar rechazada. Y el proceso de reclamación puede alargarse exactamente el mismo tiempo que la resolución de la nueva petición, siendo los dos de tres meses.

En sexto lugar: iniciar una nueva petición sin demandar, en tanto que en el nuevo plazo de 3 meses para la resolución y frente a la apertura de las oficinas, existe la posibilidad de que la situación mejore y podamos conseguir una contestación.

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